Las personas en las fotografías de empresa

A las personas les gustan las personas. Parece una afirmación un tanto extraña, pero tiene su explicación. En cuanto a fotografía se refiere, y sobre todo si hablamos de las fotos que utilizan las empresas para su comunicación, la persona que está observando una foto busca en ella a otra persona. Aquellas fotos en las que el elemento principal es el ser humano saltan más fácilmente a la vista, y además, pueden ser mucho más eficaces para transmitir el mensaje, independientemente del tipo de comunicación en el que estemos trabajando.

Grupo de personas, foto de Richard Foster en Flickr.

Grupo de personas, foto de Richard Foster en Flickr.

Y he aquí unas cuantas claves:

  • La identificación: el que observa la fotografía puede llegar a ponerse en el lugar del protagonista y sentir que él podría estar haciendo lo mismo.
  • La realidad: las personas sirven para ejemplificar y por tanto, para transmitir la realidad más fácilmente.
  • La confianza: gracias a los gestos o al comportamiento que una persona transmite en una fotografía, se puede lograr que el público objetivo se sienta cómodo y confiado a participar en la misma acción; es decir, a consumir el producto o a contratar el servicio.

Pero también hay que tener cuidado, ya que no todo es tan sencillo. Por un lado, hay que tener en cuenta que casi todo el mundo se fija en el elemento resaltado de la foto, por lo que, si no es la persona, es probable que el elemento “protagonista” acabe quedando en segundo lugar y el mensaje no se transmita con todo su potencial. Por eso mismo hay que considerar la importancia de la mirada: cuando la persona de la foto mira a la derecha, nosotros también miramos a la derecha. Ésta puede ser una buena manera de hacer que el otro elemento no pase desapercibido.

Personas mirando a un ordenador, foto de Adam Grabek en Flickr.

Personas mirando a un ordenador, foto de Adam Grabek en Flickr.

Por otro lado, hay que elegir muy bien a las personas que aparecerán en las fotos. Tienen que pertenecer al mismo grupo del público objetivo; tienen que llevar una ropa acorde con el estilo de la empresa, del producto o del servicio; y deben transmitir honestidad. Sobre todo, hay que hacer uso de la naturalidad y no seguir a pies juntillas los cánones de belleza establecidos. Aunque una foto pueda llamar más la atención con una persona “bella”, puede que no se corresponda con las personas a las que nos estamos dirigiendo y, por tanto, no acertemos al comunicar nuestro mensaje.

Las fotos en los carteles y la comunicación

Los carteles, tengan objetivos tanto publicitarios como comunicativos, son elementos que ayudan a llegar a los posibles clientes o consumidores. Todo depende de cuál sea nuestro público, como explica Daniel Ketchum en eHow, pero a grandes rasgos podemos recalcar la importancia de la fotografía en todos los carteles, ya que es la que se encarga de llamar la atención de la “audiencia”.

Normalmente, cuánto más original y llamativa sea la fotografía, más fácilmente podremos llamar la atención de nuestro público. Hay veces que las imágenes más minimalistas son las que más fácilmente resaltan, pero de todas todas hay que jugar con los colores y el contraste de las fotos para que puedan verse antes que los carteles de al lado. Pamela Wardner nos muestra que hoy en día también se usan mucho los dibujos e incluso las infografías para los carteles, pero una foto siempre da una imagen más real y además, suele ser más llamativa.

Cartel de Musika Parkean en Flickr.

Cartel de Musika Parkean en Flickr.

Al mismo tiempo, la foto tiene que ser pertinente, teniendo y mostrando una evidente relación con el mensaje y con su contenido. Es decir, por mucho que la función principal del cartel sea llamar la atención, ésta no es un mero acompañante, sino otro elemento más para informarse, aunque sea implícitamente. Si estamos hablando de un evento que tendrá lugar en un polígono, no es coherente que en la foto aparezcan unos jardines, por muy llamativos que puedan quedar, habría que buscar otro motivo que lo identifique. Asimismo, si la imagen tiene un mensaje claro, más fácil será que las personas interpreten de qué trata.

Hay que recordar que la información esencial de un cartel (lugar, hora, fecha, etc.) se transmite mediante texto, ya que es más fácil de comprender. Por eso mismo es tan importante que en la foto haya zonas “con aire”, donde no hay ningún elemento importante, para que el texto tenga suficiente espacio y no se obstruya ni la comprensión ni la parte artística y visual de la fotografía.

Cartel de Dansem.

Cartel de Dansem.

Por último, es imprescindible que el cartel concuerde con el estilo de las demás herramientas de comunicación, tema tratado ya en el post “La importancia de definir un estilo en las fotografías de empresa” para que se pueda relacionar directamente con la empresa creadora. Por supuesto, todas estas reglas pueden romperse, pero debe haber una razón para hacerlo, y sobre todo, debe quedar claro para no crear demasiada confusión.